Luis Emilio Recabarren y la fundación del Partido Comunista de Chile (Tercera Parte)

Entre 1907 y 1908 Recabarren se entrega a una propaganda activa del socialismo entre las masas obreras y lucha por imponerlo al interior del Partido Demócrata a través de sus escritos de prensa principalmente. En estos años desarrolla sus actividades en Buenos Aires y luego en Europa. En el viejo continente, establece contacto con miembros de la Internacional Socialista e incluso redacta un Informe que entrega al Bureau de esta organización. Estos años serán relevantes, pues aquí Recabarren logra dar un nuevo impulso a la fracción roja en la perspectiva de avanzar hacia la formación de un verdadero Partido proletario revolucionario. En esta perspectiva su actividad estará destinada a avanzar en la definición de las bases teóricas del partido y en la necesidad de establecer la construcción del partido sobre la base de la lucha de clases.
Recabarren y la entronización del marxismo hacia 1907-1909
En este periodo Recabarren sienta las bases ideológico-políticas de lo que será más tarde el Partido Obrero Socialista; sostiene y comprende el papel de Marx en el movimiento comunista, reafirmándose en el programa comunista. Si bien es cierto el nombre de los partidos proletarios en Europa era de social-demócrata (o demócrata socialista), y que ya Engels y después Lenin criticaron esta denominación como inexacta señalando como el nombre correcto el de Partido Comunista, Recabarren logra aplicar lo esencial del marxismo rompiendo en la acción y en la teoría con las posiciones oportunistas y revisionistas empotradas en la II Internacional.
En este sentido Recabarren en 1907 reconoció en Carlos Marx el que “afianzó sobre bases reales” la ‘democracia socialista’, es decir el comunismo. Además sostenía el importante papel de los continuadores: “Con Marx, muchos otros hombres en diferentes países han continuado cimentando la doctrina Demócrata Socialista.”
Siendo de gran actualidad, al mismo tiempo que ser una bofetada para aquellos que hoy andan refunfuñando de que “no hay proyecto en Chile”, Recabarren en el marco doctrinal tomado de Marx, va a plantear algunas tesis programáticas fundamentales:
“Abolición de la propiedad privada, que es una cadena de esclavitud, degradación y explotación para el pueblo que se somete al capricho de propietarios sin conciencia. La habitación debe ser del pueblo, administrada por el municipio.
Abolición de la clase patronal industrial y comercial, para concluir con los intermediarios que agotan la vida de los pueblos y las familias proletarias. Ocupación y administración de los establecimientos industriales por las Federaciones de Oficios.
Abolición absoluta del Gobierno del hombre, estableciendo la administración de las cosas.
En una palabra, suprimir la propiedad privada, industrial y gubernativa para establecer la socialización de la sociedad humana.”
Concluye Recabarren sosteniendo que “La democracia socialista ha tenido la virtud de penetrar ya en todos los rincones del mundo, está más extendida que todas las religiones y concluirá por imponerse.”
En 1909, de regreso en Chile, hablará con aún más precisión del “Programa del Partido Socialista” en el cual sostiene: “Que la poderosa palanca con que el proletariado ha de destruir los obstáculos que a la transformación de la propiedad se oponen ha de ser el Poder Político, del cual se vale la burguesía para impedir la reivindicación de nuestros derechos.” Pero además de sostener la necesidad de conquistar el poder señalará en el primer punto del programa que también con el poder se defiende lo conquistado sin perder de vista la perspectiva de la liquidación de éste en el proceso de construcción y avance de la nueva sociedad. Sostiene al respecto:
“1° La posesión del Poder Político por la clase trabajadora.
(En este artículo ha de tenerse en cuenta que será como medio de lucha y en tanto se organiza la nueva sociedad en la que el poder político quedará abolido.)” 
Veremos a lo largo de estos artículos que Recabarren jamás renegó de estos principios fundamentales y que al contrario los desarrolló, entendiendo en 1923 la posesión del Poder Político como el establecimiento de la “Dictadura Obrera”.
Valoración de Recabarren de la necesidad del partido para librar la lucha de clases
Respecto al Informe enviado al Bureau de la I.S. en Bruselas, Bélgica redactado en mayo de 1907 en Buenos Aires y publicado en francés, Recabarren plantea que la lucha de clases del proletariado está siendo dirigida por el Partido Demócrata, al cual pertenece como explicáramos anteriormente. Recabarren entiende la construcción del partido como un instrumento de la clase para alcanzar sus objetivos políticos.
Recabarren reconoce el atraso del movimiento obrero chileno y comprende que la lucha contra el oportunismo de derecha encabezado por Malaquías Concha es esencial para hacer avanzar el partido hacia una completa definición como partido proletario. En este periodo profundiza sus conocimientos acerca del movimiento obrero en Argentina y Europa. El recorrido y vinculación con distintas organizaciones y personalidades le permitirá complementar una visión más general acerca del desarrollo del movimiento comunista internacional. En el Informe reconoce el atraso del Partido Demócrata respecto a su programa; además revela que sólo se tiene conocimiento de la I. S. desde hace pocos años. También solicita información sobre las bases y condiciones para afiliarse a la Internacional Socialista. Recabarren encarna no solo teóricamente sino que en términos prácticos el internacionalismo proletario.
En este Informe también escribe: “En el Partido se ha formado, 6 a 8 años atrás, un grupo que lucha por un cambio en su denominación y por la adopción oficial de la táctica y los principios socialistas. Este grupo gana importancia día a día y todo indica que impondrá sus puntos de vista en breve plazo.” La lucha de dos líneas se fue agudizando con el correr de los años.
En dicho Informe Recabarren reconoce el aporte hacia 1850 de Francisco Bilbao, valora en éste ser el primero en la propagación de “ideas igualitarias y que postuló reformas sociales tan liberales como podían serlo teniendo en cuenta el ambiente de la época.” Además de reconocer el aporte de otras organizaciones, también menciona las protestas violentas del 29 de abril de 1888 como parte de la lucha del pueblo contra el alza al transporte y su importancia en el crecimiento del Partido; al respecto señala:
”Durante el incendio de los tranvías hubo enfrentamientos entre el pueblo y el ejército junto a la policía; hubo un gran número de personas heridas.
El Partido prosiguió con más ardor que nunca su obra de propaganda y se halló con centenares de proletarios que vinieron a reforzar su organización.”
Esto que sostiene en mayo de 1907 también lo da a conocer en mayo de 1908 en una Conferencia dictada en España, en ella, según el periodista obrero que apuntó sus palabras, sostuvo lo siguiente: “En 1888 recibió el Partido Obrero su bautismo de sangre con motivo de una huelga que surgió a consecuencia de pretender la Empresa de tranvías elevar los precios de los pasajes económicos con el fin de perjudicar a la clase trabajadora.”
De lo expuesto en el presente artículo queda en evidencia lo que muchos intelectuales a sueldo de las ONGs imperialistas o del viejo Estado ocultan, esto es, que la cuestión del Partido para Recabarren, era la cuestión de cómo conquistar el Poder para la clase y el pueblo y de cómo defender lo conquistado. Aunque suene majadero, esto lo fue comprendiendo Recabarren antes y después de 1909. 
Cerramos esta entrega con una cita de 1907, muestra del siempre fervoroso internacionalismo proletario del primer combatiente marxista militante de nuestra patria:
“Por esto yo grito con Carlos Marx, en grito perenne:

¡Proletarios de todos los países, uníos!”
Anuncios

Autor: Periódico El Pueblo (Chile)

Prensa popular e independiente al servicio de las luchas de los pueblos oprimidos del mundo.

1 comentario en “Luis Emilio Recabarren y la fundación del Partido Comunista de Chile (Tercera Parte)”

  1. Cómo puede haber roto con la II internacional si fue precisamente en el viaje a Europa de esos años donde se vinculó al marxismo no de Rosa o Lenin sino de Pablo Iglesias (PSOE) o Jean Jaurés (del PS francés) principalmente. Fue de éstos de quienes tomó sus principales influencias respecto a su visión reformista del marxismo (de esos años). Esto se puede ver en el texto de Recabarren “El Socialismo” (1912), el cual toma como base el programa del PSOE de 1886. Allí le da importancia excesiva a cuestiones como el “cooperativismo” como si fueses “órganos” que destruirían al sistema capitalista através de la competencia con éste.
    Si querémos hablar de una ruptura de Recabarren con la II Internacional ésta se debe situar cuando estando en Argentina critica al chovinismo del PSA poniéndose del lado de los internacionalistas.
    Rescatar a Recabarren no es inventar; luminosas importanciones son calco y copia de senderos ajenos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s