Pescadores protestan violentamente en Valparaíso

Pescadores de la región de Valparaíso se enfrentaron a la policía en rechazo a las modificaciones a la ley de Pesca, que se discute en el Congreso burgués-terrateniente.
Cerca de las 11:40 horas más de doscientos manifestantes se tomaron los estacionamientos en el sector de caleta Portales, lo que derivó en la llegada de Carabineros. Sin embargo, lejos de amedrentarse, los pescadores comenzaron fuertes enfrentamientos con la policía del viejo estado, instalando barricadas en avenida España y deteniendo el servicio del metro de Valparaíso.

Campesinos mapuche atacan campamento de monopolio forestal

 

Durante la madrugada del sábado 7 de julio, cerca de 10 encapuchados atacaron las dependencias abandonadas de un campamento forestal que había albergado a efectivos de Carabineros. El campamento es de propiedad de la familia monopólica Angellini, el mayor terrateniente forestal de Latinoamérica. La policía del viejo estado había ocupado estas dependencias para resguardar los intereses de los monopolios, mostrando de parte de quién está.
La acción ocurrió en el sector de Pidima (Ercilla) donde los manifestantes efectuaron disparos y tras reducir a un rondín, prendieron fuego a las dependencias. El ataque destruyó un galpón y un camión de propiedad del monopolio Bosques Arauco.

Campesinos indígenas atacan puesto policial en Brasil

El pasado 2 de julio, cerca de 60 campesinos incendiaron una comisaría de la Policía Militarizada en el municipio de Jacareacanga, en el norte de Brasil.
En el ataque, registrado el lunes por la noche, resultó herido levemente un policía, con un flechazo en el brazo derecho, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública.
Los indígenas de la tribu Munduruku invadieron la comisaría, destruyeron sus dependencias, después prendieron fuego al edificio, que quedó en ruinas, y robaron dos carabinas y un revólver de calibre 38, según la misma fuente.
Las autoridades del viejo estado creen que los campesinos atacaron la comisaría para protestar por la decisión de un juez de poner en libertad a dos de los cuatro sospechosos del asesinato de un indígena, ocurrido hace varios días.
La Policía Militarizada envió un destacamento de elite para reforzar la seguridad en la localidad donde ocurrieron los hechos, ubicada en plena selva amazónica, a cerca de 1.700 kilómetros de Belén, la capital regional. 
Los indígenas quieren que se les entregue a los presuntos asesinos de un miembro de su etnia, Lelo Akay Munduruku, para hacer justicia ellos mismos. 
«Queremos hacer justicia de acuerdo a nuestras costumbres. Nuestro pariente fue asesinado de manera cobarde y cruel -el domingo para robarle su moto- y los asesinos tienen que pagar y ser tratados de la misma manera», dijo Rosildo Saw Munduruku al sitio Portal Buré.
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