Entrevista a Gerson Gutiérrez, hermano del joven asesinado por la policía

N°08. MARZO 2012. 
En la población Jaime Eyzaguirre de la comuna de Macul, el sol pega fuerte sobre el pavimento y la tierra. La alta temperatura de la tarde hace que los niños se cobijen en sus casas, si no, una marejada de ellos inundaría los pasajes. Manuel Gutiérrez fue uno de esos niños, quien el 2011 tenía 16 años, era estudiante de tercero medio del colegio Saint Lawrence de San Joaquín y participaba de la iglesia metodista pentecostal. La represión puso fin a su vida la noche del pasado 25 de agosto de 2011, durante una convocatoria a Paro Nacional en apoyo al movimiento estudiantil.
Tras conocerse la muerte de Manuel, la policía señaló que no habría investigación porque no tenían relación con el hecho. La prensa burguesa habló de pelea entre pandillas, ajuste de cuentas y saqueos en la zona. Descartaron de plano la versión de su hermano Gerson, con quien estaba esa noche. Sin embargo, Gerson siempre señaló lo contrario: “A mi hermano lo mataron y lo mataron los carabineros” no se cansó de repetir. El subsecretario del interior Rodrigo Ubilla (RN), señaló tajante que había sido producto de un enfrentamiento entre manifestantes y la policía, desempolvando el viejo argumento del enfrentamiento, utilizado tantas veces por los agentes del viejo estado para justificar la represión. 
Gerson describió en esa ocasión: “…apareció un carro de carabineros y comenzó a disparar (…) yo vi a un carabinero disparando desde el interior del automóvil y disparó hacia la gente, era un radiopatrulla, mi hermano me dijo ‘me dieron’, esas fueron sus palabras, se sacó la mano del pecho, tenía su mano ensangrentada y un orificio en el pecho y yo con el ánimo de poder salvarle la vida traté de animarlo, de despertarlo para que no se quedara dormido, que no se me fuera y él me decía ‘estoy bien, tranquilo hermano, si voy a salir de esta’”. Tras dos horas de agonizar murió en la Posta 4 hasta donde había sido trasladado tras sufrir el impacto de bala en el tórax.
De inmediato la muerte de Manuel generó el repudio generalizado del pueblo, padres e hijos que participaban activos del movimiento estudiantil la sentían muy de cerca. Sin embargo, es factible pensar que, si los pobladores de la Jaime Eyzaguirre no se hubieran organizado y apoyado a la familia en la denuncia y la pugna judicial, hubiera sido más fácil para el gobierno imponer su versión y relegar al olvido los sucesos. En los días siguientes a la muerte, más de un centenar de vecinos marcharon por los alrededores de la población, entonando con fuerza el grito: “la Jaime lo vio, un paco lo mató”. En la medida que se iban aclarando los hechos al gerenciamiento Piñera-FMI no le quedó más remedio que desdecirse.
El 30 de agosto en el informe pericial que debió realizar la PDI, se supo que la bala que mató a Manuel salió de la subametralladora UZI del subteniente Miguel Millacura, perteneciente a la 43ª Comisaría de Peñalolén. Ese mismo día éste queda en prisión preventiva y se traslada el caso a la Fiscalía Militar, donde declararon Gerson y Giussepe (el otro amigo que los acompañó ese día). Además, se determinó que Millacura fue encubierto por su superior, la subteniente Claudia Iglesias. Se anunció que otros 8 funcionarios serían dados de baja por encubrimiento, incluido el segundo jefe de la zona metropolitana. Tres días después el Director General de Carabineros, Eduardo Gordon, presentó su renuncia, gatillada por la acusación sobre adulteración de un parte, a favor de su hijo.
Las policías históricamente han cumplido el rol de “resguardar el orden interno”, que no es otra cosa que sofocar la lucha de clases. Con la información disponible es difícil determinar por qué Millacura dispara o desde qué instancia viene la orden de disparar indiscriminadamente. Sin embargo, es indiscutible el aumento de la violencia de masas en la movilización estudiantil del 2011 y la creciente masividad que ésta adquiere. El disparo de Millacura ese día se produce en ese contexto de descontento. 
El 5 de octubre tras la reconstitución de escena, el abogado de la Defensoría Popular que lleva el caso declaró: “el objetivo de él es tratar de justificar su accionar, planteando distintas coartadas. Primero negó los hechos, con posterioridad señala que él habría disparado al aire y después cambia su versión y dice que ya no fue al aire sino que en diagonal…Hay pruebas más que suficientes para establecer la responsabilidad de él y que el proceder que se realizó el día 25 de agosto fue injustificado”, declaró a la prensa burguesa.
Millacura estuvo dos meses y medio en prisión preventiva, ya que el 17 de noviembre la Corte Marcial por unanimidad determinó que “era suficiente” y que se debía esperar el resultado de la investigación en libertad. Duro golpe para esta familia popular que espera más de esta “justicia” burguesa.
Más aún, el 12 de febrero un portal de internet publica que los involucrados no serán dados de baja. Un segundo golpe. Gerson comenta en esa ocasión: “Carabineros se burla porque somos gente pobre”
Una semana después Periódico El Pueblo conversó con Gerson Gutiérrez 
EP: ¿Cómo ha cambiado tu vida después del 25 de agosto?
Bueno, es una difícil pregunta, porque después de la muerte de Manuel, para mí la vida cambió en 180 grados, personalmente mi hermano era súper importante para mí, nosotros siempre andábamos juntos, salíamos juntos para todos lados, por eso ahora siento que ando solo. 
Siento su ausencia en lo cotidiano. Antes que mi hermano muriera yo no estaba trabajando, pero recibía una pensión por invalidez y gran parte de mi sueldo se iba en él, en comprarle cosas, en pasarle plata. Y ahora que estoy trabajando recibo plata y no tengo a mi hermano para gastarla. Cosas por el estilo y en todo sentido cambió mi vida, ahora salgo en la tele, hay gente que me dice oye te vi en la tele, como si para mi fuera un orgullo. Pasé de no ser nadie a ser alguien conocido, a ser ‘el hermano de’… entonces mi vida cambió completamente. 
EP: ¿Y tu visión sobre la política, el gobierno?
En mi familia soy el que tengo la posición más política, desde antes yo tenía una visión sobre la burocracia, la burguesía, la represión. Mi familia no se define ni de derecha ni de izquierda, sin embargo, siempre teníamos discusiones. En mí, esta posición más crítica ha aumentado aún más. Ahora que lo viví en carne propia el rechazo ha aumentado aún más. 
EP: ¿Por qué fueron ese día a la pasarela?
Fuimos a mirar, acá en la población nunca pasa nada, en Peñalolén sí, entonces fuimos a mirar como muchas otras veces. En los 11 de septiembre u otra fecha emblemática íbamos a la pasarela, porque se sabía que desde ese lugar, se podía ver lo que pasaba en Peñalolén. La verdad es que no fuimos a protestar, mi hermano no era así, él era más espiritual. La iglesia, la casa, el colegio: esa era su vida. La noche anterior, el 24, lo habíamos hecho y no había habido ningún problema.
EP: ¿Cómo ha sido la respuesta del gobierno?
Es que el gobierno dice una cosa y hace otra. A nosotros se nos dijo que se iba a perseguir a los que estaban involucrados de alguna u otra forma, o directamente iban a salir de la institución, iban a pagar. Entonces, estamos desilusionados de la justicia. Una cosa es la justicia divina, pero con la justicia terrenal, creemos que hasta el momento no se ha hecho lo que se debería hacer. 
EP: ¿Qué sería justicia para ustedes?
Que los carabineros que mataron a mi hermano paguen con la pena que se les tenga que dar, los años que sean. Puede uno pensar en la pena de muerte: ojo por ojo, diente por diente, pero no, aceptamos la pena que los jueces determinen. Ya hay cosas que se saben, entonces no entiendo cómo se dan tantas vueltas en lo mismo, como un gato que se pisa la cola. Se sabe que Millacura disparó a matar, que él mató a mi hermano, que hay gente que lo encubrió y esa gente tiene que pagar. 
EP: ¿Por qué crees que Millacura disparó?
Él dice que fue acorralado porque lo estaban atacando, cosa que yo desmiento porque esa noche hubo tres disparos que son los de él. Uno le llegó a mi hermano, otro a Burgos, un caballero que le llegó en el brazo y la otra bala se desapareció. Entonces, no hubo disparos previos, a él no lo atacaron. Yo creo que quizás había alguna orden de arriba a disparar a matar, o a lo mejor no a matar, a lo mejor se le pasó la mano, pero no creo que haya sido por cuenta propia… o quizás sí, no sé bien que pensar, no estoy en la cabeza de él.
Lo que te puedo decir es que a medida que han pasado los días nos hemos ido desilusionando, esperamos una respuesta satisfactoria, que valga en algo la pena de todo lo que hemos pasado. Estando Millacura suelto no nos permite estar en paz, entonces eso es los que esperamos.
Gerson se despide no sin antes agradecer el apoyo que han recibido de todas partes del mundo. “Hay mucha gente que se ha conmovido con nuestra situación, a nosotros nos han hecho llegar saludos desde diferentes partes del mundo. Tras la muerte se reunió dinero en España y nos enviaron una donación anónima en apoyo a nosotros. Hemos recibido saludos desde Argentina, Finlandia, de todos lados y eso se agradece.”
Nos cuenta que para que esta muerte no quede impune el 25 de cada mes se realizan diferentes actividades para exigir el juicio y condena de los culpables. Con los pobladores se formó el Comité por la Justicia de Manuel Gutiérrez que exige prisión para Millacura durante la investigación y que sea condenado.
En la declaración el comité sostiene: 
“Hacemos un llamado a toda la ciudadanía, sobre todo a las madres, a los padres y a las familias de nuestro país, para que solidaricen con nosotros, en nuestro dolor y en esta noble causa, en nuestro legítimo derecho como familia, a exigir que se haga justicia frente al asesinato de nuestro hermano, hijo y amigo: Manuel Gutiérrez.”
Más de 60 jóvenes han muerto en manos de la represión desde los 90’ en adelante, algunos pertenecían a organizaciones políticas, otros simplemente se vieron involucrados en protestas y movilizaciones. Algunos murieron a palos, otros bajo una subametralladora UZI, pero hay dos cosas en claro: las balas de la represión son para los pobres como el caso de Manuel y también son para los que luchan como el caso de muchos ejemplos de la juventud popular. Pero a pesar de eso mientras exista explotación el pueblo seguirá luchando y avanzará en comprender el verdadero carácter de la “justicia” burguesa, de las policías, del viejo estado, y del deber de luchar antes que vivir arrodillado.
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Autor: Periódico El Pueblo (Chile)

Prensa popular e independiente al servicio de las luchas de los pueblos oprimidos del mundo.

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