DOCUMENTAL «PEOPLE OF SHINING PATH» (PCP) DE LA BBC.

A continuación les presentamos el documental de la cadena inglesa BBC, que muestra una parte de la guerra popular llevada a cabo por el Partido Comunista del Perú. Este documental es de principios de los 90 y se basa en dicha época. Es necesario aclarar que, a pesar de la represión y del recodo en el camino, la guerra popular continúa hasta nuestro días en Perú, tal como lo viene enunciando los distintos comunicados del PCP al interior y en el extranjero, como también la reacción peruana y la CIA.

¡VIVA EL 199° NATALICIO DEL INMORTAL KARL MARX! PARTE I

Conmemorando el 199° aniversario del revolucionario Karl Marx, fundador del socialismo científico junto a su infatigable compañero Friedrich Engels, compartimos extractos del esbozo biográfico escrito por Lenin en 1914. En esta primera parte se publica la biografía de Marx, mientras que en una segunda y tercera parte se publicará la doctrina filosófica, económica y política. Al final de esta entrega insertamos un enlace a un video donde se aborda sintéticamente la vida y obra de Marx.

CARLOS MARX (Breve esbozo biográfico, con una exposición del Marxismo)[1].

Lenin (1914)

Carlos Marx nació el 5 de mayo (según el nuevo calendario) de 1818 en Tréveris (ciudad de la Prusia renana). Su padre era un abogado judío, convertido en 1824 al protestantismo. La familia de Marx era una familia acomodada, culta, pero no revolucionaria. Después de terminar en Tréveris sus estudios de bachillerato, Marx se inscribió en la universidad, primero en la de Bonn y luego en la de Berlín, estudiando jurisprudencia y, sobre todo, historia y filosofía. En 1841 terminó sus estudios universitarios, presentando una tesis sobre la filosofía de Epicuro. Por sus concepciones, Marx era entonces todavía un idealista hegeliano. En Berlín se adhirió al círculo de los «hegelianos de izquierda» (Bruno Bauer y otros), que se esforzaban por extraer de la filosofía de Hegel conclusiones ateas y revolucionarias.

Terminados sus estudios universitarios, Marx se trasladó a Bonn con la intención de hacerse profesor. Pero la política reaccionaria del gobierno, que en 1832 había despojado de su cátedra a Ludwig Feuerbach, que en 1836 le había negado nuevamente la entrada en la universidad y que en 1841 privó al joven profesor Bruno Bauer del derecho a enseñar en Bonn, obligó a Marx a renunciar a la carrera docente. En aquella época, las ideas de los hegelianos de izquierda progresaban rápidamente en Alemania. Ludwig Feuerbach, sobre todo desde 1836, comenzó a someter a crítica la teología y a orientarse hacia el materialismo, que en 1841 (La esencia del cristianismo) se impone ya definitivamente en su pensamiento; en 1843 ven la luz sus Principios de la filosofía del porvenir. «Hay que haber vivido la influencia liberadora» de estos libros, escribía Engels años más tarde refiriéndose a esas obras de Feuerbach. «Nosotros [es decir, los hegelianos de izquierda, entre ellos Marx] nos hicimos en el acto feuerbachianos.»[2] Por aquel tiempo, los burgueses radicales renanos, que tenían ciertos puntos de contacto con los hegelianos de izquierda, fundaron en Colonia un periódico de oposición, la Gaceta del Rin (cuyo primer número salió el 1 de enero de 1842). Marx y Bruno Bauer fueron invitados como principales colaboradores; en octubre de 1842 Marx fue nombrado redactor jefe del periódico y se trasladó de Bonn a Colonia. La tendencia democrática revolucionaria del periódico fue acentuándose bajo la jefatura de redacción de Marx, y el gobierno lo sometió primero a una doble censura y luego a una triple, hasta que decidió más tarde suprimirlo totalmente a partir del 1 de enero de 1843. Marx se vio obligado a abandonar su puesto de redactor jefe en esa fecha, sin que su salida lograse tampoco salvar al periódico, que fue clausurado en marzo de 1843. Entre los artículos más importantes publicados por Marx en la Gaceta del Rin, Engels menciona, además de los que citamos más adelante (véase la Bibliografía ) el que se refiere a la situación de los campesinos viticultores del valle del Mosela. Como su labor periodística le había demostrado que conocía insuficientemente la economía política, Marx se dedicó afanosamente al estudio de esta ciencia.

En 1843, Marx se casó en Kreuznach con Jenny von Westphalen, amiga suya de la infancia, con la que se había comprometido cuando todavía era estudiante. Su esposa pertenecía a una reaccionaria familia aristocrática de Prusia. Su hermano mayor fue ministro del Interior en Prusia durante una de las épocas más reaccionarias, desde 1850 hasta 1858. En el otoño de 1843 Marx se trasladó a París con objeto de editar en el extranjero una revista de tendencia radical en colaboración con Arnold Ruge (1802-1880; hegeliano de izquierda, encarcelado de 1825 a 1830, emigrado desde 1848, y partidario de Bismarck entre 1866 y 1870). De esta revista, titulada Anales franco-alemanes, sólo llegó a ver la luz el primer fascículo. Las dificultades con que tropezaba la difusión clandestina de la revista en Alemania y las discrepancias surgidas entre Marx y Ruge hicieron que se suspendiera su publicación. En los artículos de Marx en los Anales vemos ya al revolucionario que proclama la necesidad de una «crítica implacable de todo lo existente», y, en particular, de una «crítica de las armas»[3] que apele a las masas y al proletariado.

familia
De izquierda a derecha (atrás): Engels y Marx; Adelante: Laura, Eleanor y Jenny, hijas de Marx y Jenny von Westphalen

En septiembre de 1844 llegó a París, por unos días, Federico Engels, quien se convirtió, desde ese momento, en el amigo más íntimo de Marx. Ambos tomaron conjuntamente parte activísima en la vida, febril por entonces, de los grupos revolucionarios de París (especial importancia revestía la doctrina de Proudhon, a la que Marx ajustó cuentas resueltamente en su obra Miseria de la filosofía, publicada en 1847) y, en lucha enérgica contra las diversas doctrinas del socialismo pequeñoburgués, forjaron la teoría y la táctica del socialismo proletario revolucionario, o comunismo (marxismo). Véanse, más adelante, en la Bibliografía, las obras de Marx de esta época, años de 1844 a 1848. En 1845, a instancias del gobierno prusiano, Marx fue expulsado de París como revolucionario peligroso, instalándose entonces en Bruselas. En la primavera de 1847, Marx y Engels se afiliaron a una sociedad secreta de propaganda, la Liga de los Comunistas, tuvieron una participación destacada en el II Congreso de esta organización (celebra do en Londres en noviembre de 1847) y por encargo del Congre so redactaron el famoso Manifiesto del Partido Comunista que apareció en febrero de 1848. En esta obra se traza, con claridad y brillantez geniales, una nueva concepción del mundo: el materialismo consecuente, aplicado también al campo de la vida social; la dialéctica como la doctrina más completa y profunda del desarrollo; la teoría de la lucha de clases y de la histórica misión revolucionaria universal del proletariado como creador de una nueva sociedad, la sociedad comunista.

Al estallar la revolución de febrero de 1848, Marx fue expulsado de Bélgica. Se trasladó nuevamente a París, y desde allí, después de la revolución de marzo, marchó a Alemania, más precisamente, a Colonia. Desde el 1 de junio de 1848 hasta el 19 de mayo de 1849, se publicó en esta ciudad la Nueva Gaceta del Rin, de la que Marx era el redactor jefe. El curso de los acontecimientos revolucionarios de 1848 a 1849 vino a confirmar de manera brillante la nueva teoría, como habrían de confirmarla en lo sucesivo los movimientos proletarios y democráticos de todos los países del mundo. La contrarrevolución triunfante hizo que Marx compareciera, primero, ante los tribunales (siendo absuelto el g de febrero de 1849) y después lo expulsó de Alemania (el 16 de mayo de 1849). Marx se dirigió a París, de donde fue expulsado también después de la manifestación del 13 de junio de 1849[4]; entonces marchó a Londres, donde pasó el resto de su vida.

Las condiciones de vida en la emigración eran en extremo duras, como lo revela con toda claridad la correspondencia entre Marx y Engels (editada en 1913). La miseria asfixiaba realmente a Marx y a su familia; de no haber sido por la constante y abnegada ayuda económica de Engels, Marx no sólo no hubiera podido acabar El Capital, sino que habría sucumbido inevitablemente bajo el peso de la miseria. Además, las doctrinas y tendencias del socialismo pequeñoburgués, no proletario en general, que predominaban en aquella época, obligaban a Marx a librar constantemente una lucha implacable, y a veces a repeler (como hace en su obra Herr Vogt [5] los ataques personales más rabiosos y salvajes. Manteniéndose al margen de los círculos de emigrados y concentrando sus esfuerzos en el estudio de la economía política, Marx desarrolló su teoría materialista en una serie de trabajos históricos (véase la Bibliografía ). Con sus obras Contribución a la crítica de la economía política (1859) y El Capital (t. I, 1867), Marx provocó una verdadera revolución en la ciencia económica (véase más adelante la doctrina de Marx).

índice.jpg

El recrudecimiento de los movimientos democráticos, a fines de la década del 50 y durante la del 60, llevó de nuevo a Marx a la actividad práctica. El 28 de septiembre de 1864 se fundó en Londres la famosa Primera Internacional, la «Asociación Internacional de los Trabajadores». Marx fue el alma de esta organización, el autor de su primer «Llamamiento» y de gran número de sus resoluciones, declaraciones y manifiestos. Unificando el movimiento obrero de los diferentes países, orientando por el cauce de una actuación conjunta a las diver sas formas del socialismo no proletario, premarxista (Mazzini, Proudhon, Bakunin, el tradeunionismo liberal inglés, las vacilaciones derechistas lassalleanas en Alemania, etc.), a la par que combatía las teorías de todas estas sectas y escuelas, Marx fue forjando la táctica común de la lucha proletaria de la clase obrera en los distintos países. Después de la caída de la Comuna de París en 1871, que Marx analizó (en La guerra civil en Francia, 1871) de modo tan profundo, certero, brillante y eficaz, como revolucionario — y a raíz de la escisión de la In ternacional provocada por los bakuninistas –, esta última ya no pudo seguir existiendo en Europa. Después del Congreso de La Haya (1872), Marx consiguió que el Consejo General de la Internacional se trasladase a Nueva York. La primera Internacional había cumplido su misión histórica y dejaba paso a una época de desarrollo incomparablemente más amplio del movimiento obrero en todos los países del mundo, época en que este movimiento había de desplegarse en extensión, con la creación de partidos obreros socialistas de masas dentro de cada Estado nacional.

Su intensa labor en la Internacional y sus actividades teóricas, aún más intensas, minaron definitivamente la salud de Marx. Prosiguió su obra de relaboración de la economía política y se consagró a terminar El Capital, recopilando con este fin multitud de nuevos documentos y poniéndose a estudiar varios idiomas (entre ellos el ruso), pero la enfermedad le impidió concluir El Capital.

El 2 de diciembre de 1881 murió su esposa, y el 14 de marzo de 1883 Marx se quedó dormido apaciblemente para siempre en su sillón. Está enterrado, junto a su mujer, en el cementerio londinense de Highgate. Varios hijos de Marx murieron en la infancia en Londres, cuando la familia vivía en la miseria. Tres de sus hijas se casaron con socialistas de Inglaterra y Francia: Eleonora Eveling, Laura Lafargue y Jenny Longuet. Un hijo de esta última es miembro del Partido Socialista Francés.

¿QUÉ ESCONDE LA REFORMA AL CÓDIGO DE AGUAS?

Contextualicemos la situación: escasez hídrica y sequía

En Chile, el actual código de aguas es la expresión del capitalismo más podrido y atrofiado que existe: el capitalismo burocrático, capitalismo insertado en los países sometidos, por ende atrasados y semifeudales como lo son nuestras naciones latinoamericanas. Una de tantas pruebas de ello es que Chile es el único país en el mundo en el cual el agua es privada, perteneciendo a quien pague los derechos y no como bien común de las personas, algo básico para la alimentación, producción e higiene de la población.

A partir del Atlas del Agua de la Dirección General de Aguas (DGA), Diario El Mostrador rescata algunos datos importantes a tener en cuenta. Por ejemplo,  “en el país hay 101 cuencas hidrográficas, en 75 de las cuales, entre el 2008 y 2015, se han dictado decretos de escasez hídrica. En otras cuencas la situación ya llego al límite, como en Petorca o La Ligua, donde la situación del agua es insostenible, tal como lo consignan el Informe de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales del año 2013 y el Informe de la Misión de Observación del INDH del año 2014″.

agua_3.jpg

¿Cambio climático o depredación de la tierra y el pueblo por los monopolios?

Según el Reporte del Estado del Medioambiente (2015), continuando con la información tomada por El Mostrador, se dice que “la demanda de agua excede a la oferta disponible entre las regiones de Arica y Metropolitana; vale decir, la presión sobre las aguas en más de la mitad del país es sumamente alta. De hecho, en regiones del sur del país, como La Araucanía o Los Ríos, la situación hídrica asociada a la presión del monocultivo forestal ha generado déficits hídricos crecientes, afectando la pequeña agricultura y el consumo humano. Asimismo, según el Informe de Desempeño Ambiental de Chile (2016) elaborado por la OCDE, los crecientes estados de emergencia hídrica y agrícola para diversas comunas del país acarrean un creciente gasto para los municipios afectados.

Y según las proyecciones de la Política de Recursos Hídricos 2015, la demanda hídrica crecerá entre un 35% y 60% al año 2025, lo que permite avizorar un crecimiento exponencial de la presión sobre las aguas del país”.

Pero, ¿cuál es el contenido del código de aguas?

El gobierno de la Junta Militar Fascista dirigido por Pinochet creó el Código de Aguas en 1981, el que considera las aguas como un bien principalmente económico. Separa la propiedad del agua del dominio de la tierra y, de esta forma, la mayor parte de los derechos de agua le pertenecen al privado. Pero no hablamos aquí de cualquier privado, sino de grandes empresarios acaudalados, dueños de empresas agroexportadoras y terratenientes dueños de latifundios, grandes extensiones de tierras usufructuadas al pueblo mapuche y que ahora se encuentran en conflicto para ser recuperadas. A grandes rasgos, el código de aguas significa que el Estado traspasa los derechos de agua a los privados, de forma gratuita y a perpetuidad. Y esto, a su vez, genera un mercado del agua donde se transa como un bien más, acaparado, robado y concentrado cada vez más por los monopolios. Todo esto se encuentra respaldado por la Constitución de 1980 redactada por Jaime Guzmán, la que establece el agua como un bien privado.

En teoría, los derechos de agua están repartidos en miles de usuarios. Sin embargo, el caudal que ostenta cada propietario es lo que hace la diferencia, además del poder local o regional que tenga cada «privado». Bajo esta máscara -la de «privado»-, el gobierno y la «oposición» hacen creer a todo el mundo que les preocupa el pequeño y mediano campesino o como le llaman a algunos, pequeño o mediano empresario agrícola.

2.jpg

¿Qué es la reforma en el código de aguas y qué hay detrás de esto?

El gobierno de Bachelet plantea 4 puntos fundamentales de la reforma al código de aguas: 1) El uso prioritario del agua para el consumo humano, algo que alguien podría pensar que es mínimo y «obvio», pero que «no estaba en la ley»; 2) Aquellos que están «utilizando bien» los derechos de agua mantendrán esos derechos; 3) En caso de que alguien «acapare derechos de agua» y no los utilice, los derechos caducan y vuelven a la cuenca «para que los usen aquellos que sí los necesitan»; 4) Hay que cuidar el medio ambiente y las cuencas de los ríos.

Estos “pilares” de la reforma no hacen más que demostrar que todo seguirá igual con el código de aguas de Pinochet. ¿Por qué?, en resumen, porque se mantiene el agua para los «privados» y solo afecta a los que no la utilizan, pudiendo revocarse esos derechos ahora. ¿Y quiénes serán los que no la utilizan? Según el Estado, los pequeños y medianos campesinos.

En la reforma, el agua mantiene la figura de privada en el 90% de sus derechos de uso –que ya han sido asignados, esto aunque en una serie de artículos se modifique el concepto de “titularidad” por “dueño”.

El  Movimiento por la Defensa del Agua (MODATIMA) afirmó hace algún tiempo: “Si la reforma no es capaz de modificar la esencia de la actual legislación, que superpone el lucro y el derecho de propiedad sobre las aguas por encima del derecho humano y el bien común, entonces, la reforma que se vota sigue favoreciendo a quienes controlan el mercado de las aguas y, por lo tanto, consagra la desigualdad”. Así lo consigna El Mostrador.

Además de lo anterior, podemos señalar que se la reforma mantendrá intactos los mismos problemas antes de ser aplicada, tal como que el Estado tiene poca capacidad para enfrentar problemas que atañen al “mercado del agua”. Por ejemplo, quien reparte el agua es la DGA y esta nisiquiera tiene la potestad de resolver conflictos de agua. Esto sucede porque los derechos de agua pasan a ser bienes privados y debe solucionarse en los tribunales civiles.

Como ya se señaló, el monopolio del agua radica en el porcentaje de caudal disponible respecto del total, diferente a los derechos de agua propiamente tal. Al igual que en otros países semifeudales, las grandes empresas y/o latifundistas no son regularizados y fiscalizados, bien conocidos son los casos de desviaciones artificiales de los cursos de ríos, construcción de obras ilegales, apertura de canales que llegan a latifundistas fuera de sus horarios y cierre ilegal de las compuertas con destino a regar las tierras campesinas. Tampoco considera las dinámicas hídricas subterráneas.

Por último, Chile continúa siendo el único país en el mundo donde hay que pagar los derechos de agua, siendo un bien privado que se transa en el mercado y negando el agua a las personas que en muchas ocasiones la necesitan, producto de sequias o su nulo acceso.

a.jpg

Situación actual

La Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía del Senado aprobó por 3 votos contra 2 el proyecto de reforma al código de aguas que ya fue despechado por la Cámara Baja.

En el Senado al igual que lo fue en la cámara de Diputados, hay una falso debate entre Chile Vamos y la Nueva Mayoría, ya que la primera apela a que es inconstitucional “por contravenir derechos como el derecho de propiedad y el principio de dominio”. Este debate es una fachada porque la reforma no cambia en nada el carácter privado del agua -entendido, además, como gran privado ya que en Chile dominan los monopolios-, sino que solo alude a un resquicio de caducar los derechos de agua a privados que no la utilicen. Esto nos demuestra que las dos coaliciones de la política burguesa en Chile son exactamente lo mismo y debaten por pequeñas cosas que pueden afectar sus campos y sus empresas, pero nada del problema estructural. Por eso hablamos reiteradamente de que son un Partido Único que defiende intereses de imperialistas, grandes burgueses y latifundistas.

Hacemos un llamado a defender el agua como un bien del pueblo y no de empresas monopolistas y revocar el código de aguas que establece este vital elemento como una mercancía. No seamos más el único país del mundo donde los derechos de agua son privados, ¡a luchar por el elemento vital para el pueblo! ¡No al código de aguas, ni a su reforma que mantiene el agua como propiedad privada monopólica al servicio de los latifundistas y la gran burguesía!

Pancarta-Guzmán-I.09-1-660x350.jpg

NUEVA EDICIÓN N° 58 DE MAYO PERIÓDICO EL PUEBLO

 EP 1

 

¡¡ATENCIÓN!!
A nuestros amigos lectores y quienes aun no han leído PERIÓDICO EL PUEBLO: ¡Ya salió nuestra edición impresa de MAYO, la N°58!:

Editorial: ¡La lucha nos entrega, lo que los ricos niegan!
Clase obrera: Ante la bancarrota de la CUT, ¡lucha clasista!
Mapuche: ¿Por qué las comunidades en lucha rechazaron el censo? + Actualidad del combativo pueblo mapuche.
Educación: Despido de docentes en Lo Espejo por organizarse y enfermarse.
Educación ideológica: La Revolución, tendencia histórica principal más vigente que nunca.
Migrantes*: El nuevo Chile: la población migrante y el plan del Estado.
Internacional: Noticias de las guerras populares + Luchas y protestas en América Latina + Protestas en el mundo.
Arte y Cultura popular: Meeting Bajos de Mena: embelleciendo el barrio.
Conmemoración: Victoria sobre el nazi-fascismo alemán – Mayo francés del 68′ – 100 años de la Revolución Rusa: ¿Qué son los soviets?
Mujer popular: Teresa Flores, auténtica dirigente proletaria.

*Sección nueva.

¡Adquiérelo con tu distribuidor más cercano antes que se agote! Si no tienes, envíanos un mensaje interno a https://www.facebook.com/periodicoelpueblo2011/ para hacértelo llegar. Si sabes de alguna actividad donde podamos distribuirla, ¡no dudes en contactarnos!

imag0001

SINDICATO UNIFICADO METRO DENUNCIA NEGACIÓN DEL DERECHO A HUELGA

Compartimos el comunicado público del Sindicato Unificado del Metro, publicado a fines de abril del presente año. En él se denuncia que la reforma laboral impulsada por el gobierno oportunista, revisionista y vendepatria de Bachelet atenta contra el derecho a huelga, algo que nuestro Periódico El Pueblo ha denunciado desde un comienzo.

«COMUNICADO OFICIAL

El Sindicato Unificado de Trabajadores,  Operaciones  y  Servicios de Metro S.A., organización sindical que se encuentra próxima de negociar colectivamente con la administración de la estatal, informa a la Comunidad Metro lo siguiente:

  • La administración del Metro de Santiago ha dado a conocer su propuesta de Servicios Mínimos que en virtud de la nueva ley laboral, aplicará a las organizaciones sindicales que se encuentren en negociación colectiva.
  • En la propuesta, Metro establece que los Servicios Mínimos corresponden en la práctica al 100% de los trabajadores de nuestra organización sindical, disponiendo de la dotación total y completa de los trabajadores conductores para la operación en día laboral [DL] y día festivo [DS-DF]. Esta solicitud de Servicios Mínimos por parte de Metro atenta y conculca íntegramente nuestro derecho a huelga, derecho amparado en los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo [OIT] y ratificados por el Estado de Chile [1999].
  • Esta medida castiga a todos los trabajadores del Metro de Santiago, que con nuestro compromiso y excelencia técnica hemos asumido en nuestras espaldas el Transantiago desde el año 2007, entregando un servicio seguro y de calidad en el transporte público metropolitano a millones de chilenos y chilenas.
  • De esta manera, la empresa estatal Metro contradice deliberadamente la Reforma Laboral que en palabras de la Presidenta Michelle Bachelet, “viene a equilibrar la cancha entre trabajadores y empleadores”; “garantizando el derecho efectivo a huelga” y “saldando una deuda histórica con los trabajadores desde la implementación del Plan Laboral de 1979”. Esperamos que la Dirección Nacional del Trabajo [DT] enmiende la absurda pretensión de Metro.
  • Esta directiva sindical rechaza categóricamente la propuesta de Servicios Mínimos planteada por Metro, no solo porque daña gravemente nuestro derecho a huelga, sino que es una señal hostil para el conjunto de los trabajadores y del movimiento sindical de nuestro país.

DIRECTIVA SINDICATO UNIFICADO METRO

27/04/2017″

 

A %d blogueros les gusta esto: