FORO TRABAJADORES/AS Y REVOLUCIÓN: SOBRE LA LUCHA SINDICAL CLASISTA

En el contexto de una nueva conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores (1° de Mayo), la Escuela de Formación Política Roberto Santucho realizó el foro “Trabajadores/as y Revolución”. Allí, miembros de la AIT (Asociación Intersindical de Trabajadores) y UCT (Unión Clasista de Trabajadores) compartieron sus experiencias de organización sindical, generándose una profunda discusión sobre el tema.

Para contarnos sobre sus formas de lucha, los expositores comenzaron tomando posición diciendo “somos clasistas”. De esto se extraen dos componentes, uno ideológico y otro práctico. El ideológico trata sobre el ser conscientes que como clase obrera tenemos intereses distintos y opuestos a los de la clase burguesa. Mientras que el componente práctico es el que transforma esta posición de clase en lucha combativa. Los compañeros resaltan la importancia de que estén ambos componentes presentes y que la lucha combativa de por si no es clasista. La posición de clase es lo que ha de guiar la acción.

A pesar que desde el año 2007 existe una mayor organización en la sindicalización, tan solo un 15% de los trabajadores están adscritos en algún sindicato y aún son menos los que logran hacer una negociación colectiva. La situación actual se basa en que dichos sindicatos tienen como objetivo central lo económico, ofreciendo bonos a sus adherentes y es solo por estos que muchos están inscritos en ellos.

Por otra parte, existe una dirigencia corrupta, donde los beneficios propios de un jefe sindical terminan haciendo a este querer defender los intereses de la empresa. “Qué va a querer luchar si es parte de la empresa”, dice uno de los compañeros al expresar que muchas veces estos dirigentes ganan lo mismo que altos puestos y que al dejar de trabajar, muchas veces ni si quiera son conocidos por los trabajadores, siendo rápidamente domados por el patrón.

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Tras resaltar los problemas presentes actualmente en los sindicatos, los compañeros realizaron una autocrítica y posicionaron la lucha clasista como camino de principios para combatir este problema. El corazón de esta organización debe ser el diferenciarse del patrón e identificarse con las masas, donde no se discrimine al trabajador que quiera sumarse a la lucha. Muchas veces al estar a contrata o simplemente sin papel alguno, se le dificulta sumarse a la lucha sindical, lo que no puede suceder: sin importar su condición legal, todo trabajador debe poder sumarse a la lucha. Precisamente son las condiciones de explotación los que lo llevan a una situación por debajo de la misma legalidad burguesa y así los burgueses buscan dividir al pueblo en categorías que confunden al pueblo sobre quiénes son los enemigos.

Para fortalecer la posición de clase debemos agitar a las masas, mostrarles las injusticias que viven día a día. Las bases formadas por los mismos trabajadores han de participar activamente en esta lucha.

Pero eso no es todo, también es importante tener objetivos centrales claros que no se limiten solamente a beneficios económicos. Declaran que el sindicato se fortalece cuando tiene identidad. Ésta, junto al objetivo central que ha de buscar el sindicato es la toma del poder. Como dijo Luis Emilio Recabarren, “Un sindicato que sólo exista para la conquista de un mejor salario, de algunas horas menos de trabajo de poco más o menos higiene y buen trato en las faenas; un sindicato, digo que sólo de esto se preocupe con la mayoría de sus componentes, será un sindicato de acción estéril, inútil a nuestros propósitos de perfeccionamiento social” a lo que Recabarren suma, “La fuerza aplicada para obtener la mejora del salario, la disminución del horario, el mejoramiento del trato y de la higiene, deben conceptuarse tan sólo como medio y ensayo  que nos revele el valor de esta fuerza destinada a la noble labor de organizar la sociedad en la forma que nos libre de la esclavitud y de la miseria.”

OBRERO DE CELULOSA ARAUCO MUERE APLASTADO

Una muestra más del terrorismo al que estamos sometidos como pueblo. Pésimas condiciones de trabajo entrado el siglo XXI, más pauperizadas por la subcontratación, obra de que estamos en una economía servil a intereses extranjeros, monopólicos y semifeudales. Nunca ha existido liberalismo en Chile, ni mucho menos un neoliberalismo. Lo que hay es un capitalismo burocrático que desangra a las familias obreras, campesinas y mapuche.

Ayer, lunes 10 de abril, un obrero murió asfixiado al interior de la planta Nuevo Horcones (región del Biobío) perteneciente a Celulosa Arauco del Grupo Angelini. El obrero, que prestaba servicio a la empresa a través de COMSA, fue víctima de un deslizamiento de tierra mientras realizaba mantención y se encontraba soldando una tubería de alcantarillado a un metro y medio de profundidad cuando quedó sepultado.

Trataron de reanimarlo, pero finalmente falleció.

LENIN: 100 AÑOS DE LAS “TESIS DE ABRIL”

LENIN PRONUNCIANDO SUS “TESIS DE ABRIL” EN PETROGRADO
4 de abril de 1917

Las Tesis de abril son una serie de puntos expuestos por el gran bolchevique ruso V.I. Lenin, en un discurso pronunciado en el Palacio Táuride el 4 de abril de 1917, tras su regreso el día anterior a la entonces todavía capital rusa de Petrogrado desde su exilio en Suiza. Esta tesis postulaba el paso a la segunda fase de la revolución: la conquista del poder por parte del proletariado y el campesinado de los soviets.

Compartimos una recopilación de material referente a las Tesis de Abril, las cuales pueden encontrar íntegramente en internet.

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Discurso de Lenin en el Palacio Taúride, 4 de abril de 1917

Tomado de Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la U.R.S.S. (1939), capítulo VII

“Los acontecimientos y la conducta del Gobierno provisional confirmaban día tras día la justeza de la línea bolchevique. Todos los hechos indicaban que el Gobierno provisional no estaba con el pueblo, sino en contra de él, no defendía la paz, sino la guerra, no quería ni podía dar al país la paz, ni la tierra, ni el pan. La labor de esclarecimiento de los bolcheviques encontraba un terreno favorable.

Mientras los obreros y los soldados derribaban al gobierno zarista y destruían las raíces de la monarquía, el Gobierno provisional se inclinaba claramente hacia la conservación del régimen monárquico. El 2 de marzo envió subrepticiamente a Guchkov y Shulguin a entrevistarse con el zar. La burguesía quería entregar el Poder al gran duque Miguel, hermano de Nicolás Romanov. Pero cuando, en un mitin de ferroviarios, Guchkov terminó su discurso con el grito de “¡Viva el emperador!”, los obreros exigieron que el orador fuese inmediatamente detenido y cacheado, y exclamaron indignados: “¡Tan bueno es Juan como Diego!”.

Era evidente que los obreros no estaban dispuestos a consentir la restauración de la monarquía.

Mientras los obreros y los campesinos, llevando a cabo la revolución y derramando su sangre, esperaban que se pusiese fin a la guerra, luchaban por el pan y la tierra y reclamaban medidas resueltas en la lucha contra el desastre económico, el Gobierno provisional permanecía sordo a estas reivindicaciones vitales del pueblo.

Aquel Gobierno, formado por los más caracterizados representantes de los capitalistas y terratenientes, no pensaba siquiera en satisfacer las exigencias de los campesinos, entregándoles la tierra. Ni podía tampoco dar pan a los trabajadores, ya que para esto hubiera tenido que lesionar los intereses de los grandes comerciantes en cereales y arrebatar el trigo por todos los medios a los terratenientes y a los kulaks, cosa que no se decidía a hacer un gobierno como aquél, vinculado con los intereses de estas clases.

Tampoco podía dar al pueblo la paz. El gobierno provisional, enlazado a los imperialistas anglofranceses, no solamente no pensaba en poner fin a la guerra, sino que, lejos de ello, intentaban valerse de la revolución para intensificar todavía más la participación de Rusia en la guerra imperialista y para dar satisfacción a sus ambiciones imperialistas sobre la conquista de Constantinopla y de los Dardanelos y sobre la anexión de Galitzia.

Era evidente que pronto terminaría la actitud de confianza de las masas del pueblo en la política del Gobierno provisional.

Veíase claramente que la dualidad de poderes, que se había creado después de la revolución de Febrero, no podría sostenerse ya por mucho tiempo, pues la marcha de los acontecimientos exigía que el Poder se concentrase en uno de los dos sitios: o en el regazo del Gobierno provisional o en manos de los Soviets.

Es cierto que la política oportunista de los mensheviques y socialrevolucionarios encontraba aún apoyo en las masas del pueblo. Todavía eran muchos los obreros, y más aún los soldados y campesinos, que confiaban en que “pronto vendría la Asamblea Constituyente a arreglarlo todo como era debido”, que creían que la guerra no se hacía por obtener conquistas, sino porque era necesaria para la defensa del Estado. A estos era a los que Lenin llamaba defensistas honradamente equivocados. Esta gente consideraba todavía acertada la política de promesas y exhortaciones de los socialrevolucionarios y mensheviques. Pero era indudable que las promesas y las exhortaciones no seguirían surtiendo efecto durante mucho tiempo, pues la marcha de los acontecimientos y la conducta del Gobierno provisional descubrían y ponían de manifiesto día tras día que la política oportunista de los socialrevolucionarios y mensheviques no hacía otra cosa que postergar la acción y engañar a la gente confiada.

El Gobierno provisional no siempre se limitaba a seguir una política de lucha solapada contra el movimiento revolucionario de las masas, una política de manejos subrepticios contra la revolución. De vez en cuando, intentaba pasar a la ofensiva franca y abierta contra las libertades democráticas, intentaba “restablecer la disciplina”, principalmente entre los soldados, intentaba “imponer el orden”, es decir, hacer entrar a la revolución dentro del marco conveniente para la burguesía. Pero, por mucho que se esforzase en lograr esto, no lo conseguía, y las masas populares ponían en práctica celosamente las libertades democráticas: la libertad de palabra, de prensa, de reunión, de asociación y de manifestación. Los obreros y los soldados se esforzaban en utilizar plenamente los primeros derechos democráticos conquistados por ellos, para participar de un modo activo en la vida política del país, con objeto de poder comprender y esclarecer la situación creada y decidir acerca de su actuación ulterior.

Después de la revolución de Febrero, las organizaciones del Partido bolchevique, que bajo las duras condiciones del zarismo habían trabajado ilegalmente, salieron de la clandestinidad y comenzaron a desarrollar abiertamente su labor política y de organización. Por aquel entonces, la cifra de afiliados al Partido bolchevique era de 40 a 45.000. Pero eran cuadros templados en la lucha. Los comités del Partido fueron reorganizados sobre la base del centralismo democrático y se estableció el principio de designar por elección de abajo arriba todos los órganos del Partido.

El paso del Partido a la legalidad puso de manifiesto las discrepancias existentes en su seno. Kamenev y algunos militantes de la organización de Moscú, como, por ejemplo. Rykov, Bubnov y Noguin, abrazaron la posición semimenshevique de apoyo condicionado al Gobierno provisional y a la política de los defensistas.

Stalin, que acababa de regresar del destierro, Molotov y otros, en unión de la mayoría del Partido, defendieron la política de desconfianza en el Gobierno provisional, se manifestaron en contra del defensismo y preconizaron la lucha activa por la paz y contra la guerra imperialista. Una parte de los militantes del Partido vacilaba, reflejando con ello su atraso político, resultado de su larga estadía en la cárcel o en el destierro.

Se notaba la ausencia del jefe del Partido, de Lenin.

El 3 (16) de abril de 1917, después de una larga expatriación, Lenin regresó a Rusia.

La llegada de Lenin tuvo una importancia enorme para el Partido y para la revolución.

Hallándose aún en Suiza, apenas recibió las primeras noticias de la revolución, Lenin escribió al Partido y a la clase obrera de Rusia, en sus “Cartas desde lejos”:

“¡Obreros! Habéis hecho prodigios de heroísmo proletario y popular, en la guerra civil contra el zarismo. Tendréis que hacer prodigios de organización del proletariado y de todo el pueblo para preparar vuestro triunfo en la segunda etapa de la revolución” (Lenin, t. XX, pág. 19, ed. rusa).

Lenin llegó a Petrogrado el 3 de abril por la noche. En la estación de Finlandia y en la plaza que da acceso a ella, se congregaron para recibirle miles de obreros, de soldados y de marinos. Un entusiasmo indescriptible se apoderó de las masas, cuando Lenin bajó del tren. El jefe de la revolución fue cogido y llevado en volandas hasta la gran sala de espera, donde aguardaban los mensheviques Chjeidse ySkobelev para dirigirle un saludo de “bienvenida” en nombre del Soviet de Petrogrado, saludo en el que “expresaban la esperanza” de que Lenin “marcharía de acuerdo” con ellos. Pero Lenin, sin escucharles, pasó de largo, dirigiéndose a la masa de los obreros y soldados, y, subido a un carro blindado, pronunció su famoso discurso, en el que llamaba a las masas a luchar por el triunfo de la Revolución Socialista. “¡Viva la Revolución Socialista!”, fueron las palabras con que Lenin puso fin a este discurso, el primero que pronunciaba, después de largos años de destierro.

A su llegada a Rusia, Lenin se entregó con toda energía al trabajo revolucionario. Al día siguiente de su llegada, pronunció en una reunión del Partido bolchevique un informe sobre la guerra y la revolución, volviendo luego a exponer las tesis de este informe en una asamblea a la que asistieron, además de los miembros del Partido, los mensheviques.

Tales fueron las célebres “Tesis de Abril” de Lenin, que trazaron al Partido y al proletariado la línea revolucionaria clara del paso de la revolución burguesa a la revolución socialista.

Las Tesis de Lenin tuvieron una importancia enorme para la revolución y para el trabajo ulterior del Partido. La revolución significaba un viraje grandioso en la vida del país, y el Partido, en las nuevas condiciones de lucha planteadas después del derrocamiento del zarismo, necesitaba una nueva orientación para marchar con paso audaz y seguro por el nuevo camino. Esta orientación fue dada al Partido por las Tesis de Lenin.

Las Tesis de Abril de Lenin trazaban un plan genial de lucha del Partido para el paso de la primera a la segunda etapa de la revolución, para el paso de la revolución democrático-burguesa a la revolución socialista. Toda la historia anterior del Partido le preparaba para esta misión grandiosa. Ya en 1905, en su folleto titulado “Las dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”, decía Lenin que, después de derrotar al zarismo, el proletariado pasaría a la realización de la revolución socialista. Lo que las Tesis contenían de nuevo era la fundamentación teórica, el plan concreto para abordar el paso a la revolución socialista.

En el terreno económico, las medidas de transición podían resumirse así: nacionalización de toda la tierra del país, mediante la confiscación de las tierras de los terratenientes; fusión de todos los bancos en un solo Banco Nacional, sometido al control del Soviet de diputados obreros; implantación del control sobre la producciónsocial y el reparto de los productos.

En el terreno político, Lenin preconizaba el paso de la República parlamentaria a la República de los Soviets. Esto significaba un importante avance en el terreno de la teoría y la práctica del marxismo. Hasta entonces, los teóricos marxistas venían considerando la República parlamentaria como la mejor forma política de transición hacia el socialismo. Ahora, Lenin preconizaba la sustitución de la República parlamentaria por la República de los Soviets, como la forma más adecuada de organización política de la sociedad en el periodo de transición del capitalismo al socialismo.

“La peculiaridad del momento actual en Rusia -decían las Tesis-consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el Poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que pondrá el Poder en manos del proletariado y de los campesinos más pobres” (Lenin, t. XX, pág. 88, ed. rusa).

Y un poco más adelante:

“No una República parlamentaria -volver a ello desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás-, sino una República de los Soviets de diputados obreros, campesinos y jornaleros del campo, en todo el país, de abajo arriba” (Obra citada, pág. 88).

La guerra, decía Lenin, sigue siendo una guerra de rapiña, una guerra imperialista, aún bajo el nuevo gobierno, bajo el Gobierno provisional. Y es misión del Partido explicar esto a las masas y hacerles comprender que, sin derrocar la burguesía, es imposible poner fin a la guerra, no con una paz impuesta por la fuerza, sino con una paz verdaderamente democrática.

En relación con el Gobierno provisional, Lenin lanzó esta consigna: “¡Ni el menor apoyo al Gobierno provisional!”.

En sus Tesis, Lenin señalaba además que, por el momento el Partido bolchevique estaba en minoría dentro de los Soviets y que en éstos predominaba el bloque menshevique-socialrevolucionario, que servía de vehículo a la influencia de la burguesía sobre el proletariado. Por tanto, la misión del Partido consistía en:

“Explicar a las masas que el Soviet de diputados obreros es la única forma posible de gobierno revolucionario, por cuya razón, mientras este gobierno se someta a la influencia de la burguesía, nuestra misión sólo puede consistir en explicar los errores de su táctica de un modo paciente, sistemático, tenaz y adaptándose especialmente a las necesidades prácticas de las masas. Mientras estemos en minoría, desarrollaremos una labor de crítica y esclarecimiento de los errores, manteniendo, al mismo tiempo, la necesidad de que todo el Poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros…” (Lenin, t. XX, pág. 88, ed. rusa).

Esto quiere decir que Lenin no incitaba a la insurrección contra el Gobierno provisional, sostenido en aquel momento por la confianza de los Soviets, que no exigía su derrocamiento, sino que aspiraba, por medio de una labor de esclarecimiento y de reclutamiento, a conquistar la mayoría dentro de los Soviets, a cambiar la política de éstos y, a través de ellos, la composición y la política del Gobierno.

El punto de vista que aquí se adoptaba era el del desarrollo pacífico de la revolución.

Lenin exigía, además, que el Partido se quitase la “ropa sucia”, que dejase de llamarse Partido socialdemócrata. Socialdemócratas se llamaban también los partidos de los Segunda Internacional y los mensheviques rusos. Era un nombre manchado, deshonrado por los oportunistas, por los traidores al socialismo. Lenin proponía que el Partido bolchevique adoptase el nombre de Partido Comunista, que era como llamaban a su partido Marx y Engels. Esta denominación es científicamente exacta, puesto que la meta final del Partido bolchevique es la consecución del comunismo. La Humanidad, al salir del capitalismo, sólo puede pasar directamente al socialismo, es decir, al régimen de propiedad colectiva de los medios de producción y de distribución de los productos en proporción al trabajo de cada cual. Pero nuestro Partido, decía Lenin, ve más allá. El socialismo deberá inevitablemente irse convirtiendo poco a poco en el comunismo, cuya divisa es: “De cada cual con arreglo a su capacidad, a cada cual con arreglo a sus necesidades”.

Finalmente, Lenin en sus Tesis de Abril exigía la fundación de la nueva Internacional, de la Tercera

Internacional o Internacional Comunista, libre de las taras del oportunismo y del socialchovinismo.

Las Tesis de Lenin levantaron un griterío rabioso entre la burguesía, los mensheviques y los socialrevolucionarios.

Los mensheviques dirigieron un llamamiento a los obreros, poniéndoles en guardia con el grito de que “la revolución estaba en peligro”. Para los mensheviques, el peligro consistía en que los bolcheviques lanzasen la reivindicación del paso del Poder a los Soviets de diputados obreros y soldados.

Plejanov publicó en su periódico titulado “Edinstvo” (“Unidad”) un artículo en el que calificaba el discurso de Lenin como “el discurso de un hombre que deliraba“. Y remitíase a las palabras del menshevique Chjeidse, quien había declarado: “Lenin quedará solo al margen de la revolución, pero nosotros seguiremos nuestro camino”.

El 14 de abril, se celebró la Conferencia bolchevique de la ciudad de Petrogrado. En esta Conferencia, fueron ratificadas las Tesis de Lenin, que sirvieron de base para sus deliberaciones.

Poco después, las organizaciones locales del Partido ratificaron también las Tesis de Lenin.

Todo el Partido, con excepción de algunos individuos aislados del tipo de Kamenev, Rykov y Piatakov, aprobó las Tesis de Lenin con extraordinario entusiasmo.”

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Haciendo click aquí puedes ver un extenso análisis de las Tesis de Abril, publicado en 1950, traducido por el blog Cultura Proletaria

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LA VIDA DE CHU TEH

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Nació en Ma-An-Chuang, en la provincia de Szechwan, al norte de China. Su apellido es Chu (Rojo). Su padre lo llamó Teh (Virtud). Siendo muy pequeño realizó, como en una profecia, esa combinación de caracteres contenidos en las dos palabras de su nombre: Chu Teh.

Chu Teh trabajó duramente en una gran casa de campesinos. Era el encargado de todo el trabajo de la granja: vigilaba y guardaba el ganado, llevaba agua a los vecinos del pueblo.

Con la misma tenacidad que demostraría más tarde como comandante en jefe del Ejército Popular de Liberación del pueblo chino, con más de 3 millones de hombres, aprendió a leer en la escuela del pueblo y perfeccionó su físico, ya robusto por la gimnasia, con el fin de convertirse en instructor de cultura física en la escuela primaria.

Desde el día en que, en 1909, ingresó en la Academia Militar de Yunán, su vida ha sido una lucha sin tregua contra los tiranos. El recuerdo de la amarga vida de los campesinos explotados no lo abandonaría jamás.

Contra los señores de la guerra

Se unió a los hombres de Tung-Hui, la primera sociedad revolucionaria fundada por Sun Yat-sen. Con ocasión de la revolución de 1911 que derrumbó la dinastía manchú y estableció la Republica en China, Chu Teh comandó una compañía de revolucionarios. Estaba al frente de un regimiento cuando la revuelta de Yenán, en 1916, ayudó a liquidar la dictadura del señor de la guerra Yuan Shi-kai.

En 1920 formó parte del levantamiento que persiguió al señor de la guerra Tang Chi-yao de Yunnan. Pero Tang resistió y regresó, y Chu Teh fue obligado a retirarse. Se marchó de Yunnan a Szechwan a través de la provincia de Sikiang.

Catorce años después, el conocimiento de ese itinerario se revelaría importantísimo cuando tuvo que dirigir al Ejército Rojo chino en la maravillosa “Gran Marcha”.

En la tradición de Sun Yat-sen

Como numerosos progresistas de entonces, Chu Teh se unió, a comienzos de 1920, al nuevo partido de Sun Yat-sen, el Kuomitang. Pero pronto se percató de que las ideas revolucionarias del fundador del Kuomitang venían, cada vez más a menudo, de los señores de la guerra, lo oportunistas y los “políticos podridos” que se habían infiltrado en el partido.

En el extranjero, Chu Teh establece contactos con jóvenes que formarán más tarde el Partido Comunista Chino. Visita Alemania, viaja por Europa y América, donde permanece hasta 1926.

Cuando vuelve, ingresa en el partido de los trabajadores de su provincia natal de Szechwan, y más tarde, en el “Central Yahg-tse”, dirige la escuela de entrenamiento de oficiales del Kuomitang, en Nanchang.

Cuando Chiang Kai-shek se pone al servicio de los señores de la guerra y de los grandes terratenientes para organizar la masacre de los demócratas, Chu Teh es uno de los jefes de la revuelta de Nanchang. Esa revuelta es la primera revelación de las fuerzas armadas comunistas, el futuro Ejército Rojo chino.

Un espíritu indomable

Chiang Kai-shek concentra fuerzas muy superiores, en número, que los rebeldes de Nanchang y estos se baten en retirada al sur de China. Sólo doscientos hombres consiguen volver a Hunan, pero con un espíritu indomable, levantan a los campesinos, forman las primeras divisiones del Ejército Rojo de obreros y campesinos y levantan la bandera roja de la hoz y del martillo.

Seis meses después, en mayo, Chu Teh dirige a sus hombres al encuentro de Chiang Kai-shek, base inexpugnable construida por los destacamentos bajo el comandante Mao Tse-tung. Allí es donde Chu Teh ve a Mao Tse-tung por primera vez.

Las fuerzas combinadas fueron organizadas en un Nuevo Cuarto Ejército, con Chu Teh como comandante y Mao Tse-tung como comisario político. Esta fue una formidable alianza contra los señores de la guerra del Kuomitang.

Rápidamente se desarrollaron comités chinos de liberación en Hunan, Kiangsi y Fukien, hasta que Chiang -con los nazis alemanes como instructores militares y reforzado con armas, aviones y sacerdotes norteamericanos- consigue lanzar una ofensiva de un millón de hombres contra 380.000 hombres del Ejército Rojo y de la Milicia Popular.

El Ejército Rojo fuerza el cerco del Kuomitang y emprende la famosa “Gran Marcha” hasta el norte de China, cubriendo 10.000 kilómetros antes de concentrarse cerca de Yenan, al norte de la provincia de Changsi, donde su nueva base fue establecida en 1935.

En la lucha contra Japón

En 1937 los japoneses habían lanzado su bárbara invasión contra China. Durante 8 años, Chu Teh consagró todos sus esfuerzos y energías a la lucha antijaponesa.

El Ejército Rojo, nuevamente reorganizado en el “Octavo Ejército de Ruta”, consigue la primera victoria para China en la transición de Pingh Sing-kuan.

Con Chu Teh y su Estado Mayor, el Octavo Ejército de Ruta penetra profundamente en la retaguardia japonesa, levanta a los pueblos campesinos en una gran guerra de resistencia, en la cual se empeñan los japoneses con más de la mitad de sus tropas en China, convirtiéndose finalmente, al finalizar la guerra, en las fuerzas armadas de los territorios liberados, que contaban entonces con una población de 80 millones de habitantes.

La traición de Chiang

Grandes tareas le esperaban a Chu Teh, jefe estratégico de los ejércitos del pueblo y uno de los principales colaboradores de Mao Tse-tung.

Como premio de la paz después del dia de la victoria, Chiang Kai-shek exigió con arrogancia la disolución de los ejércitos dirigidos por los comunistas en los territorios liberados. A “cambio”, Chiang ofrecía una nueva Constitución en la que haría al Partido Comunista un partido legal.

Habiendo absorbido las armas recibidas de los EE.UU. durante la invasión japonesa -unos 4.600.000.000 de dólares en armas, dinero y suministros de la UNRRA- Chiang lanzó, en julio de 1946, su ejército de 4.300.000 hombres contra los territorios liberados por los comunistas, con la intención de liquidar a estos en un plazo de tres meses.

Un hombre de un optimismo irresistible

He visto recientemente a Chu Teh en su cuartel general de Yunnan. Vestía un uniforme de algodón azul y una capa de lana negra de hilado doméstico. Su cuarto en una caverna era calentado por un simple brasero.

Envidié sus confortables zapatos de tela y plantilla de cuerda, parecidos a los que usan los campesinos de Chansi.

Cabellos grisáceos aparecen en sus sienes bajo un gorro de piel. Su rostro esta lleno de arrugas, pero estas son los surcos del pensamiento de una vida profundamente vivida. Sería una fisionomía severa sino fuese la sugestión constante de una sonrisa en los cantos de la boca, señal de optimismo irresistible, tan característico del pueblo chino.

Contraofensiva democrática

En los últimos tiempos, los millones de hombres de las tropas de Chiang Kai-shek avanzaron en todos los frentes. Chu Teh y su Estado Mayor se preparan para una guerra de vida o muerte, durante meses y meses en las montañas. Entretanto, Chu Teh me decía con calma que en poco tiempo la situación cambiaría. Chiang Kai-shek está a punto de pagar sus “victorias” con pérdidas crueles.

Durante el primer año de la guerra civil, Chiang perdió tres cuartas partes de sus tropas (1 millón de hombres), aunque haya ocupado 141 ciudades de los territorios liberados.

En seguida, el Ejército de Liberación comandado por Chu Teh emprendió la contraofensiva con el efecto de una avalancha. Los comandantes que habían conquistado sus galones en las batallas contra los invasores japoneses destruyeron y desmoralizaron las tropas de lo generales corruptos de Chiang.

Dos años después de acabar con sus mejores tropas, el bando de Chiang pide la paz.

El Ejército del Pueblo, un todo homogéneo

Chu Teh es un genio militar, pero el secreto de su éxito se debe sobretodo a tener como guía una estrategia revolucionaria.

No es casualidad que la dirección del Partido y de las fuerzas armadas estén siempre unidas. La estrategia militar es concebida como una parte íntegra del avance revolucionario para una nueva democracia en China.

El ejército está construido sobre los recursos inexplotables del pueblo.

El Ejército de Liberación trae consigo la reforma agraria, emancipando al 80% del pueblo, que son los campesinos.

Los hombres de los ejércitos de Chiang, cuyas regiones natales son liberadas, reciben un pedazo de tierra si deponen las armas. Esta táctica tuvo el efecto de un disolvente sobre la moral de las tropas del Kuomitang.

Los soldados beneficiados por la reforma agraria tampoco ven por qué deberían combatir al lado de Chiang, cuya victoria significaría la devolución de las tierras a los parásitos.

Así es como centenas de miles de hombres del Kuomitang se pasaron a las filas de los ejércitos de liberación del pueblo, trayendo consigo sus armas para defender las nuevas tierras.

Una Gran Marcha en dirección opuesta

Cuando pregunté a Chu Teh cual era el principal factor de los éxitos del Ejército de Liberación, me respondió: “El apoyo de la población civil”.

Detrás del ejército están las organizaciones de masas del pueblo. Las mujeres cosen los uniformes, fabrican sus zapatos, curan las heridas de los combatientes.

La milicia local se encarga de la defensa de la región y de los deberes del ejército regular.

Las uniones de campesinos constituyen el ejército del reabastecimiento.

Hace 15 años el Ejército de Liberación de China hizo una retirada -la Gran Marcha. Actualmente realizan otra gran marcha completa-, esta vez en dirección opuesta.

Por Jack Chen

Traducido por “Cultura Proletaria” del periódico “A Classe Operária”, nº 175, mayo de 1949.

LA BATALLA DE SANTIAGO EN ABRIL DE 1957

60 años del Levantamiento urbano de abril de 1957

La necesaria vigencia del Levantamiento Popular

“La Batalla de Santiago” es el nombre con que se conoce a las protestas populares de los días 2 y 3 de abril de 1957, en la ciudad de Santiago. Este levantamiento fue el reflejo del agotamiento del capitalismo burocrático y su proceso de profundización, que se desenvolvió desde la década de los 20’ y entró en crisis política, económica y social en la década de 1950. Esta crisis fue resistida por el pueblo a través de tomas y ocupaciones de fábricas, convocatorias a paro nacional y tomas de terreno en las periferias de las grandes ciudades.

El capitalismo burocrático es un sistema deformado que ha convertido a nuestra economía en una “bodega” que el imperialismo y sus aliados locales saquean a su antojo e interés.

El año 1957, el gobierno del fascista pro yanqui Carlos Ibáñez del Campo, intentó frenar la crisis, aplicando las medidas de la misión Klein-Saks (compuesta por banqueros yanquis), que en lo fundamental buscaba reducir el gasto del Estado. Esto se reflejó aún más en las pésimas condiciones en que vivía el pueblo, principalmente los más pobres. Lo que detonó el justo levantamiento fue el alza de la tarifa del transporte público en Santiago, Valparaíso y Concepción, principales centros urbanos de Chile.

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Fascista Carlos Ibáñez del Campo

El alzamiento como expresión de la lucha de clases

La protesta popular tuvo como antecedente las manifestaciones en Valparaíso, dirigidas por un Comando contra las Alzas y el consecuente enfrentamiento con la policía, que tuvo como consecuencia 1 muerto y varios trabajadores heridos. Al día siguiente, en Santiago explotó en forma espontánea el Levantamiento Popular, congregándose en el centro de Santiago las masas pobre: barricadas, saqueos a locales comerciales y armerías. Obreros, pobladores y estudiantes se tomaron las calles: “En la Gran Avenida, un grupo de estudiantes liceanos de ambos sexos subieron a un bus Fiat que pasaba sin guardia ninguna. Uno de los estudiantes, pistola en mano, exigió al chofer que devolviera a los pasajeros ‘los cinco pesos robados’. Como éste no atinaba a moverse ante el argumento de la pistola, una de las secundarias tomó dinero de la caja y entregó a cada pasajero el dinero que estimaba que habían pagado demás. En la esquina se bajaron muy alegres y satisfechos entre numerosos aplausos”. Este hecho lo consigna La Tercera en 1957.

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El gobierno decretó estado de sitio y desencadeno la represión, dejando al menos una veintena de muertos y más de 300 heridos como saldo de la heroica lucha. El gobierno, totalmente sobrepasado, tuvo que revocar la medida y se vio incapacitado de frenar el desarrollo de la lucha de clases, que venía en alza.

Desde esta fecha el capitalismo burocrático no ha hecho más que dar miserias al pueblo y estrujar a los más pobres para llenar los bolsillos de imperialistas, de grandes burgueses y de latifundistas. Las lecciones del Levantamiento popular de 1957 dejan en evidencia la importancia de la lucha popular, plenamente vigente hoy.

48° ANIVERSARIO DEL NUEVO EJÉRCITO DEL PUEBLO (FILIPINAS)

El Nuevo Ejército del Pueblo (NEP o NPA según sus siglas en inglés), es el ala militar del Partido Comunista de las Filipinas. Fue creado el 29 de marzo de 1969 y lleva adelante la guerra popular prolongada en Filipinas. Aunque originariamente fue un grupo guerrillero eminentemente rural, el NPA tiene cierta infraestructura en las ciudades, con grupos que practican la guerrilla urbana.

Las raíces del NEP pueden ser detectadas en el Hukbalahap (conocido más comúnmente como “los huks”), el brazo armado del primer Partido Comunista Filipino pro-soviético. Los huks primero se movilizaron para luchar contra la ocupación del territorio filipino por parte del Imperio Japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Bajo el liderazgo de Luis Taruc y del Secretario General del Partido Comunista, José Lava, los huks continuaron su guerra de guerrillas contra los Estados Unidos de América y los primeros gobiernos independientes antes de rendirse ante el presidente Ramón Magsaysay en 1954. Al comenzar la década de 1960 la campaña de los huks comenzó a decaer.

Después de la ruptura sino-soviética, los partidos comunistas alrededor del mundo se dividieron entre los pro-soviéticos y los pro-chinos. El PCF se separó de la antigua franja soviética del Partido Comunista de Filipinas-1930 el 26 de diciembre de 1968. Tres meses después, el 29 de marzo de 1969 el PCF reorganizó la vieja milicia de los huks, la cual pasó a llamarse “Nuevo Ejército del Pueblo”, en el aniversario de la formación de la resistencia armada contra el Imperio Japonés en 1942. La formación fue llevada a cabo cuando José María Sisom se encontró con un antiguo miembro de los huks, Bernabé Buscayno, conocido también como Comandante Dante.

El NEP es seguidor del maoísmo y lucha guiado por la revolución de Nueva Democracia. En sus comienzos, el NEP contaba con apenas 60 guerrilleros y 34 rifles, pero durante la junta militar fascista de Ferdinand Marcos, el grupo se esparció a lo largo de toda Filipinas. Después de la declaración de la Ley Marcial el 21 de septiembre de 1972, miles de estudiantes se unieron a las filas del NEP. Finalmente, el presidente Marcos levantó la ley marcial el 17 de enero de 1981. Hacia principios de la década de los 80, el grupo alcanzó su mayor número de seguidores, contando con alrededor de 25.000 hombres.

Reproducimos extractos de un saludo enviado por revolucionarios de Austria con ocasión del 45° aniversario del NEP:

“Hoy el NEP es el mayor Ejército que se formó nunca en la gran historia de lucha del Pueblo filipino. Todos los títeres reaccionarios de los gobiernos de ayer y hoy y sus amos extranjeros siempre tratan de debilitar y aplastar al NEP. Pero todos fracasan –el NEP crece y hoy se encuentra en uno de sus momentos más elevados de su desarrollo desde su fundación. No sólo no fue aplastado por las Tropas Especiales de Marcos u otros ataques fascistas abiertos. Los reaccionarios nunca han logrado derrotar al NEP porque el NEP es un auténtico Ejército Popular bajo la dirección del Partido Comunista de Filipinas que está guiado por el marxismo-leninismo-maoísmo, la ideología universal y científica del proletariado. En la historia del NEP sabemos de un número de grandes victorias, que pudo reivindicar porque el NEP cuenta con el apoyo de las masas populares, que clarifica un importante principio enunciado por el Presidente Mao: “¡Sin Ejército Popular, el Pueblo no tiene nada!”

Sabemos que el NEP continuará sirviendo al pueblo y continuará la lucha por la revolución de nueva democracia bajo la dirección de su Partido contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático. De esa manera el NEP lucha en el centro de las tormentas de la revolución proletaria mundial, porque su lucha tiene también un gran y especial significado internacional. Especialmente el sureste asiático es un punto de atención de las principales contradicciones en el mundo hoy”.

Cientos de revolucionarios invitaron al pueblo a unirse al Nuevo Ejército del Pueblo y ser parte de su revolución contra el imperialismo, principalmente yanqui, el capitalismo burocrático y el feudalismo:

BRASIL: 21 AÑOS DE VILLA CORUMBIARA (BELO HORIZONTE, MINAS GERAIS)

*Foto principal corresponde a la toma en 1996 de las tierras.

Compartimos la traducción de la nota escrita por AND en conmemoración de los 21 años de la Toma y Construcción de la Villa Corumbiara en Belo Horizonte. Saludamos desde acá la lucha de los obreros y pobladores de Brasil, quienes dedidieron tomar las riendas de su vida en sus propias manos.

Hoy, 24 de marzo y hace 21 años, decenas de familias proletarias presas de abusivos arriendos tomaron la firme decisión de movilizarse, organizarse y politizarse para conquistar el sagrado derecho a la vivienda: nacía la Villa Corumbiara en Belo Horizonte.

El nombre es un homenaje justo y honorable por parte del proletariado al campesinado de Rondonia, que un año antes, en julio de 1995, libraba una intensa resistencia contra la criminal acción policial-latifundista que resultó internacionalmente conocida como la “masacre de Corumbiara”.

Saludamos la lucha de las familias que siempre contarán con nuestra solidaridad clasista por esta fecha memorable.

Adaptación y actualización de materia publicada en AND N° 107

El día 24 de marzo, la Villa Corumbiara en Belo Horizonte, cumplió 21 años de existencia. La Villa y las organizaciones populares, clasistas y combativas, apoyadoras de esta toma de tierra desde siempre, contaron con el apoyo del periódico A Nova Democracia, como prensa democrática y defensora de las formas revolucionarias de lucha por los derechos del pueblo.

Por eso utilizamos una vez más nuestros medios para agradecer el apoyo permanente y saludar la lucha de todo el pueblo, especialmente de los pobladores de la Villa Corumbiara, quienes desenmascaran la política del viejo Estado, la de forzar al pueblo a hacer “filas” para conseguir una vivienda, como una gran farsa. Que aprendieron a cantar el himno de los trabajadores de todo el mundo, que llama a “hacer con nuestras manos todo lo que nos involucra”, sin ilusiones en las propuestas electoreras y mentirosas del viejo Estado, que sólo hace infeliz la vida de la inmensa mayoría de la población, los obreros y toda la masa trabajadora del campo y la ciudad.

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Conmemoración de la toma de la Villa Corumbiara

Por ocasión del 17° aniversario de la Villa, las organizaciones populares y clasistas LPM (Lucha Popular por la Vivienda), MFP (Movimiento Femenino Popular), Liga Obrera, Sindicato Marreta (Martillo) de los trabajadores de la construcción de Belo Horizonte y MEPR (Movimiento Estudiantil Popular Revolucionario), declararon:

“Nosotros, activistas de las organizaciones populares y pobladores celebramos la resistencia y construcción de la Villa Corumbiara elevando y promocionando esta experiencia a los cuatro vientos y agradecemos al Periódico A Nova Democracia por el apoyo y su significante difusión de la lucha revolucionaria del pueblo en todo Brasil.

Sabemos que el fin de la miseria, de la violencia contra el pueblo, de las drogas, del desempleo, de la falta de vivienda, del transporte, escuelas, de salud, solo es posible con la organización combativa y revolucionaria del pueblo, luchando por la construcción del poder popular.”

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Coro de los niños de la Villa Corumbiara

NACIONALISMO REACCIONARIO Y NACIONALISMO REVOLUCIONARIO: LIBERACIÓN NACIONAL DE ARGELIA

El 18 de marzo de 1962, la Guerra de Liberación Nacional librada por el pueblo de Argelia para expulsar a los imperialistas franceses triunfó. Hoy reproducimos un texto de los Panteras Negras que sirve a la reflexión política y compartimos la película “La Batalla de Argel” con su respectiva reseña.

Hay dos clases de nacionalismo: el nacionalismo revolucionario y el nacionalismo reaccionario. El nacionalismo revolucionario depende principalmente de una revolución popular cuyo fin último es que el pueblo esté en el poder. Es más, para ser un nacionalista revolucionario, por necesidad, hay que ser socialista. Si se es un nacionalista reaccionario, no se es socialista, y entonces, su finalidad es la opresión del pueblo.

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Protestas en Argelia durante el 2011

El nacionalismo cultural -o el “nacionalismo de chuleta de cerdo”, como yo le llamo- es básicamente un problema de tener una perspectiva política equivocada. Parece ser una reacción en lugar de responder a la opresión política. Los nacionalistas culturales se definen por una vuelta a la vieja cultura africana para, de ese modo, ganar su identidad y libertad. En otras palabras, sienten que la cultura africana les dará automáticamente la libertad política. Muchas veces los nacionalistas culturales siguen la línea de los nacionalistas reaccionarios. Papa Doc, en Haití, es un excelente ejemplo de nacionalismo reaccionario. Oprime al pueblo y al mismo tiempo promociona la cultura africana. (…)Simplemente expulsó a los racistas y los substituyó personalmente convirtiéndose él en el opresor. Muchos nacionalistas en este país parecen desear los mismos fines. El Partido de las Panteras Negras, que es un grupo revolucionario de gente negra, es consciente que tenemos que tener una identidad. Tenemos que dar cuenta de nuestra herencia negra para coger fuerza para seguir adelante y avanzar. Pero volver a la vieja cultura africana es innecesario y, en muchos aspectos, no supone un avance. Creemos que la cultura por sí misma no nos liberará. Vamos a necesitar esfuerzos mucho más grandes.

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Protestas en Argelia durante el 2011

Un buen ejemplo de nacionalismo revolucionario fue la revolución en Argelia cuando Ben Bella llegó al poder. Los franceses fueron expulsados, sin embargo fue una revolución popular porque el pueblo terminó en el poder. Los líderes que llegaron al poder no estaban interesados en buscar su propio beneficio explotando al pueblo y manteniéndolo en un estado de esclavitud. Nacionalizaron la industria y sus beneficios fueron a la comunidad. Eso es de lo que se trata el socialismo, en resumidas cuentas. Los representantes populares están al mando estrictamente por el consentimiento del pueblo. La riqueza del país está controlada por el pueblo y es este el consultado sobre todas las modificaciones en la industria que han de tener lugar.

El Partido de las Panteras Negras es un grupo nacionalista revolucionario y vemos una gran contradicción entre el capitalismo en este país y nuestros intereses. Somos conscientes de que este país llegó a ser muy rico durante la esclavitud y la esclavitud es capitalismo extremo. Tenemos dos enemigos a combatir: el capitalismo y el racismo.

Entrevista realizada por “The Movement” (1968) a Huey P. Newton. Miembro fundador de los Black Panthers

LA BATALLA DE ARGEL

Reseña de Cultura Proletaria: “Una producción franco-argelina (1966) dirigida por Gillo Pontecorvo que refleja las circunstancias que rodearon a la guerra de independencia de Argelia. Pontecorvo trató de ser lo más fiel posible a la realidad y por ello rodó el film íntegramente en Argelia y contó como protagonista con Saadi Yacef, uno de los líderes del FNL.

Prohibida en decenas de países y censurada en casi todos. El magnum opus de Pontecorvo no se conmociona con el falso humanismo burgués ni cede al vértigo infanto-militarista del izquierdismo. Con una dirección genial y con unos actores tan hábiles que muchos espectadores creerán que se trata de un documental, nos sumergimos en una de las más sangrientas revoluciones de la historia y somos obligados a posicionarnos de un lado de esta brutal barricada, opción que los oprimidos nunca tuvieron. Ninguna otra narrativa cinematográfica describe de forma tan vivida y detallada la revuelta de los pueblos colonizados.”

 

 

19 DE MARZO 1914: CHIANG CHING

Un 19 de marzo de 1914 nació Chiang Ching (Jiang Qing), la líder revolucionaria de la China Socialista y compañera del Presidente Mao Tse Tung. 

A continuación reproducimos una parte del excelente texto de Zafi a Ryan, “Las ambiciones revolucionarias de una líder comunista”, donde se exponen la vida y posiciones de esta gran líder comunista.

¡Atrévete a ser como Jiang Qing!

La pérdida de Jiang Qing es una pérdida temporal: ella, que nunca abandonó el marxismo-leninismo-Pensamiento Mao Tsetung, y de hecho le prestó su vida y su pasión para fortalecerlo, se mantuvo con confianza y sin concesiones con Mao y con la revolución. Fue una líder que representó al proletariado internacional en el poder, e inspiró y animó a comunistas y revolucionarios de todo el mundo, quienes también se negaron a abandonar la revolución cuando la burguesía del Partido Comunista estaba ahogando a la China socialista. En este sentido, su postura y la de Chang Chun-chiao`s reflejaron la verdad de que la Revolución Cultural y la experiencia en China en general habían llevado la revolución proletaria mundial a un giro más alto en la espiral de su desarrollo. ¡Qué diferente de 1956, cuando Stalin murió y ningún líder del PCUS dio un paso para defender la bandera roja, mantenerla encima del barro y del fango de la toma de poder de los revisionistas soviéticos! Y qué astuto fue Mao, animándola unos meses antes de su muerte a esforzarse de nuevo por profundizar la revolución hasta el final, sabiendo que los riesgos eran tan elevados como las apuestas.

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El papel que Jiang Qing decidió desempeñar no debe darse por sentado. La época de la Historia de la que ella fue parte hizo objetivamente llevar la revolución hasta el pico más alto que el proletariado internacional ha logrado hasta la fecha. Pero al mismo tiempo, los individuos pueden ser decisivos en acelerar o retrasar esta causa (o ser simplemente irrelevantes). La GRCP produjo a Jiang Qing, una Jiang Qing que no vaciló, cuya firmeza y determinación inspiró y dio coraje a millones de personas en todo el mundo, que vieron y juzgaron la debacle revisionistas. Una Jiang Qing que ridiculizó a sus carceleros, fiscales y a los contrarrevolucionarios gobernantes de China, llenándolos de asombra ante su resistencia y su firmeza. Ella volvió a lanzar la granada política a sus rostros, aprovechando la ocasión no para “limpiar su nombre” sino para exponer aún más el material del que están hechos estos revisionistas. Se convirtió en una mujer muy peligrosa para ellos y, en general, para la burguesía. El mundo entero vio a una comunista no arrepentida de confesar sólo el “crimen” de seguir a Mao Tsetung para hacer la revolución.

Su vida refleja una confianza estratégica en las masas y en la justicia suprema y victoria de la causa comunista, una sensación de haberse dedicado plenamente a luchar por la entrada del proletariado en el escenario de la Historia aunque en esta batalla hayamos sido temporalmente derrotados. La actitud que uno toma y el papel que decide jugar frente a obstáculos e incluso grandes contratiempos puede asumir proporciones cualitativas. Si se trata de una visión a largo plazo, “espiral”, de derrotar al enemigo, o un compromiso para obtener algún tipo de interés egoísta, las recompensas inmediatas para evitar la muerte o las condiciones desagradables de la prisión, etc., es un reflejo crucial de la actitud que se tiene hacia la ciencia y la ideología del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung. Compárese la actitud y responsabilidad de Jiang Qing hacia las masas revolucionarias y oprimidas de todo el mundo, hacia la construcción de la propia Historia, con las de Wang Hung-wen y Yao Wen-yuan, que hicieron aportes a la Revolución Cultural, pero que fracasaron y se estrellaron ideológicamente cuando se puso a prueba su posición de clase y su voluntad de sacrificarse.

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El enemigo llama a Jiang Qing una aspirante a emperatriz, porque su tiranía y su dominio se basan en la demolición del heroísmo revolucionario; la perspectiva de Jiang era la opuesta a la de aquellas dinastías burguesas (y feudales). Actuó en nombre del proletariado y no por sí misma. Escupió desafiante a todos sus enemigos para desinflar su arrogancia, para revelar el vacío de su [la de sus enemigos] causa histórica en un momento en el que la desilusión y la desmoralización se estaban extendiendo, a raíz de la enorme pérdida del derrocamiento de la revolución china. Con confianza, se la oyó comentar tras el juicio: “¡He logrado lo que me propuse hacer!”

La visión de la camarada Jiang Qing de una sociedad sin divisiones ni desigualdades de clase, al igual que el fantasma de las masas que luchan conscientemente contra el poder política, no importa en qué país, enfría la sangre de los opresores, y por ello la desprecian. En cuanto al coro agrio y sensacionalista de los ataques contra ella de los periodistas burgueses y los señoritos académicos, unidos al estribillo de moda de estos días del “colapso” del comunismo, lo que tenemos que decir es que… ¡el desprecio es completamente mutuo! Resumiendo: este periodo histórico que deja cicatrices profundas en la burguesía mundial, a la vez que permite al proletariado internacional elevarse a nuevas alturas, seguirá siendo una batalla entre las dos partes. Pero más que eso, podemos y vamos a escalar alturas aún mayores en los años venideros.

Como Mao antes que ella, Jiang Qing no es un modelo fácilmente emulable, pero nos ha legado la batuta política a nosotros, sus sucesores. Nos ha ayudado a levantar la bandera roja.

Lee el texto completo en:

http://elgransaltoadelante.blogspot.cl/2016/12/jiang-qing-las-ambiciones_67.html

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CAMPAÑA PARA EMBANDERAR CHILE CON BANDERAS “COLORÁS” POR LOS 100 AÑOS DE VIOLETA PARRA

Como una forma de recordar su compromiso con el pueblo

Campaña invita a embanderar Chile con banderas “colorás” por los 100 años de Violeta Parra

La agrupación La Ventolera llama a hacer realidad la canción que compusiera la cantautora nacional “El día de tu cumpleaños” para celebrar su próximo centenario. “Desde este 4 de octubre, su natalicio 99, hasta su centenario invitamos a cubrir con banderas rojas desde Arica a Magallanes para celebrarla como se merece”, señala Marilyn Lizama, parte de la agrupación cultural.

“El día de tu cumpleaños habría que embanderar desde Arica a Magallanes con banderas colorás”, versa la canción “El día de tu cumpleaños” con la que Violeta Parra quiso sustituir a lo Chilensis el clásico “Cumpleaños feliz”.

Y es justamente para su cumpleaños número 100 que la Agrupación La Ventolera quiere hacer realidad este sueño. “El 4 de octubre de 2017 se cumplen 100 años del nacimiento de la más grande artista popular de nuestro país. Violeta Parra levantó siempre las banderas de la gente sencilla, de las mujeres y hombres del campo, de los nortinos, los mapuche, los chilotes, los estudiantes. Por eso, en su centenario, invitamos a que en todos los rincones se levanten banderas en recuerdo de nuestra querida Violeta”, expresa Claudio Morales, asesor de contenidos de La Ventolera.

La campaña parte hoy, en su cumpleaños 99 y se espera que cada persona, familia o comunidad ponga su bandera en el frontis de su casa y la deje hasta el próximo año, cuando se celebre su centenario. Para esto se ha creado un Facebook http://www.facebook.com/centenariovioletaparra donde se podrán enviar las fotografías con la casa “embanderá” con los hashtag #VioletaParra y #eldiadetucumpleaños.

“Desde este 4 de octubre, su natalicio 99, hasta su centenario invitamos a cubrir con banderas rojas desde Arica a Magallanes para celebrarla como se merece. Tenemos un año para embanderar todo Chile como habría querido Violeta”, señala Marilyn Lizama, parte del equipo que impulsa la iniciativa.

“Yo no protesto por migo”

La Ventolera se está presentando en distintas poblaciones del país, con su obra de danza, música y teatro “Yo no protesto por migo” que relata el compromiso político de Violeta Parra. Para 2017, nos encontramos planificando nuevas presentaciones e intervenciones callejeras. Más información en http://www.facebook.com/AgrupacionLaVentolera, en Instragram la_laventolera y en Twitter @_LaVentolera